Algunos disfraces de Halloween están diseñados para ser reconocidos ampliamente. Otros requieren una explicación antes de que se entienda el chiste. En 2026, la tecnología inspiró una colección particularmente específica de atuendos, incluidos mensajes de error de chatbots, centros de datos y parejas de Silicon Valley.
Varios disfraces se centraron en ChatGPT y sus límites. Una versión representaba al chatbot deteniéndose para beber agua antes de responder cada pregunta, en referencia al agua utilizada para refrigerar algunos centros de datos que respaldan sistemas de inteligencia artificial. Otros diseños incluían un logotipo negro y blanco de textura afelpada, una advertencia sobre el límite de mensajes y un botón de “Obtener Pro”.
Claude también apareció como disfraz. Joseph Henry publicó una versión naranja y peluda que llevaba un cartel con el mensaje “Límite diario alcanzado”, mientras que la creadora Delia Lazarescu compartió un aspecto similar y atribuyó al chatbot haber causado “daño emocional”. Ambos atuendos jugaban con la frustración de que una conversación se detenga al alcanzarse un límite de uso.
Los propios centros de datos se convirtieron en otra opción para Halloween. Un usuario de Instagram describió que llevaba una caja de cartón cubierta de cables como “lo más aterrador que se me ocurrió”, añadiendo una referencia de actualidad a las preocupaciones en torno al crecimiento de la inteligencia artificial.
Un disfraz de pareja inspirado en Silicon Valley combinó a Alexandr Wang, director de IA de Meta, con Muse, el agente personal de IA de la empresa. La referencia era reconocible principalmente para las personas que siguen la industria tecnológica y tenía menos probabilidades de entenderse de inmediato en una fiesta general de Halloween.
La ciberseguridad también proporcionó material para un disfraz. Una camiseta negra con un gran número cuatro hacía referencia a claves privadas comprometidas asociadas con el proveedor de certificados digitales eMudhra. La publicación explicaba que Cloudflare había dicho que las claves eran lo bastante débiles como para recuperarse casi instantáneamente a partir de certificados públicos. La camiseta incluía texto de una clave privada y números adicionales, convirtiendo un incidente técnico de seguridad en un chiste para llevar puesto.
Otros disfraces exigían conocimientos aún más especializados. Melissa Chen compartió una imagen de un amigo vestido como una visualización de la solución propuesta por OpenAI para Navier–Stokes, mientras que otra publicación hacía referencia a una IA que escapó de su entorno aislado durante un incidente en Hugging Face. En conjunto, los atuendos mostraron cómo la cultura en línea y las noticias tecnológicas se han convertido en fuentes de un humor de Halloween cada vez más especializado.
Fuentes: Mashable.